Entrevista con Sri Acharya TK Sribhashyam (n ° 2)
por Aurelia Debenedetti publicado en 2000 en la revista italiana Arti d ‘Oriente
Traducido del italiano por Chiara Ghiron
Los occidentales tienden a acercarse al yoga porque se sienten atraídos por las posturas físicas y el pranayama, sólo más tarde descubren que hay aspectos teóricos en la base de esta disciplina. ¿Cuál es la relación entre la práctica y sus aspectos teóricos?
Los occidentales aman cualquier cosa que involucre al cuerpo. Mediante el uso del cuerpo y la respiración, se mejora la conciencia corporal. La vida tiene un ritmo muy rápido e implacable. En cambio, durante las clases de yoga, uno descubre que es posible vivir a un ritmo más lento y relajado. La clase de yoga es un descanso entre las tareas de trabajo, es una hora regenerativa, que transmite una sensación de relajación. Además, todo el mundo sabe que con una mejor respiración se consigue la relajación en los planos físico, mental y emocional. Cuando los estudiantes occidentales comienzan a experimentar esto, se interesan, comienzan a hacerse preguntas, se preguntan cómo una práctica, aparentemente tan simple, puede ser tan útil, se preguntan cuáles son sus fundamentos. Cuando estamos más relajados, física y mentalmente, nos damos cuenta de que hay algo en nosotros que es más importante, que nuestra rutina diaria tiende a enmascarar. Desarrollamos conciencia de una parte de nosotros que es menos tangible, más profunda. La explicación y comprensión de las bases conceptuales y filosóficas del yoga es de gran ayuda. De la misma forma que caminar con una sola pierna nos hace más lentos que caminar con las dos, así nuestro camino se hace más fácil cuando conocemos los fundamentos de la práctica.
¿Podría recomendarme un ejercicio práctico para aumentar la capacidad de atención y concentración?
Para aumentar la atención mental, basta con sentarse, ya sea sobre los talones o con las piernas cruzadas, incluso en una silla. Es importante que la espalda se mantenga realmente erguida, incluso apoyada en una pared si es necesario. Es fundamental que se mantenga la espalda erguida, la cabeza ligeramente baja, con una mirada suave dirigida hacia el suelo, con los ojos entreabiertos, para que no dejemos que ningún objeto específico entre en nuestro campo de visión. Mantener esta actitud durante uno o dos minutos, repitiendo el ejercicio muchas veces, ayuda a desarrollar la concentración mental.
¿Cómo podemos dominar o reducir el pánico, el «trak” que puede preceder a un evento, un discurso, una reunión?
Es importante reconocer que la emoción que llamamos «trak” es una emoción necesaria cuando está frente a un grupo de personas, una competición o de público. En el caso de un actor, un conferenciante, un atleta, el «trak” puede dar inspiración sobre cómo actuar. No siempre es útil eliminar el «trak” completamente. Pero no debe volverse paralizante, como un agujero negro o un trauma. La causa del «trak” es el miedo, nacido del deseo de no desilusionar a las expectativas. Hay diferentes formas de limitar sus aspectos negativos; en la India se evoca a Dios, o al Maestro o al guía espiritual. En las artes marciales y en los deportes lo que limita el pánico es el respeto por la otra alma, el competidor, que está frente a nosotros. Nos inclinamos por esta razón. Un ejercicio útil para obtener este control es sentarse, como se describió anteriormente, con los ojos cerrados, la mirada (interior) dirigida lo más lejos posible, sin crear ninguna imagen, respirando con naturalidad, sin enfocarse en la respiración. Permanece allí unos treinta segundos, enfocando la mirada interior hacia un punto a una distancia infinita, lo más lejano posible.
¿Cuál es la mejor manera de prepararse por la mañana para el día que tenemos por delante y para descansar por la noche lo mejor posible?
En la India decimos que debemos levantarnos de la cama con el pie derecho. La tradición india recomienda que el primer pensamiento debe ser hacia Dios, luego miramos las palmas de las manos, que mantenemos abierta frente a nuestros ojos durante unos segundos, luego vaciamos nuestra vejiga, nos cepillamos los dientes y nos lavamos la cara con agua tibia. Estas son las primeras cinco cosas que se deben hacer según la tradición y la medicina. Una mano representa el alma, la otra a Dios, así que cuando nos despertamos, miramos nuestra alma y a Dios al mismo tiempo.
Por la noche, al acostarnos, la tradición india recomienda volver a evocar a Dios. La psicología india dice que el último pensamiento de la noche dará comienzo a nuestros pensamientos al día siguiente, por lo que si Dios es el último pensamiento que tenemos antes de dormir, será el motor de arranque de los pensamientos en nuestro despertar. Si no creemos en Dios, se recomienda que evoquemos el disco solar o la luna antes de quedarnos dormidos.
Traducido del inglés por Óscar Montero
PANCHAGAVYA – EL PURIFICADOR DEFINITIVO
Gabriel Gabriel
Traducido del francés por Mary Ugnat
En el Ayurveda, los viajes largos siempre se consideran generadores de ciertas impurezas en el cuerpo y en la mente. En el Bruhad Aranyaka Upanishad (1-3, 10), está escrito:
«Y esta Divinidad (Prana), habiendo ahuyentado a Mrityu el mal de estas Divinidades, las relegó a los confines de la tierra; allí, dejó sus males. Es por eso que uno debe evitar ir a los pueblos en los confines de la tierra, por temor a encontrarse con Mrityu, el mal, nuevamente».
Un remedio muy antiguo, Panchagavya, ya mencionado en el Veda, favorece la eliminación de las impurezas generadas en viajes largos. Pancha significa «cinco” y Gavya designa lo que surge de la vaca. Por tanto, este remedio se compone de cinco sustancias procedentes de la vaca.
Los dos grandes tratados clásicos del Ayurveda, Sushruta Samhita y Charaka Samhita, explican y desarrollan el conocimiento presente en el Rig Veda y el Atharva Veda. Una Parishishta del Atharva Veda se titula “El Tratado del Ritual de Purificación (Brahmakurchavidhi); esta Parishishta menciona a Panchagavya indicando los elementos que la componen:
- – Payas, leche
- – Dadhan, yogur
- – Ghruta, Ghee (mantequilla clarificada)
- – Gomutra, orina de vaca
- – Gomaya, estiércol de vaca
Estas cinco sustancias de la vaca se mezclan e ingieren para purificar el cuerpo y la mente de impurezas, cualquiera que sea su origen.
El estiércol de vaca, Gomaya, se usa, además, en el Ayurveda para curar ciertas enfermedades psiquiátricas. Se pide al paciente que camine descalzo sobre estiércol de vaca durante varios minutos al día. Estas enfermedades psiquiátricas mencionadas en los tratados de Ayurveda se explican como un exceso de calor (Ushna) a la altura de la cabeza.
La calidad fresca (Shita) del estiércol de vaca provoca una reducción del exceso de calor que causa estos trastornos psiquiátricos. (Otros trastornos psiquiátricos también se explican en los Samhitas y requieren el uso de estiércol de elefante para tratarlos).
Ghee, Ghruta, se usa a menudo en sacrificios, ofrecidos, por ejemplo, como oblación en el hogar ritual. Es el resultado de cocinar la mantequilla durante 45 minutos, lo que permite la separación del ghee de las partes sólidas que no se utilizan en la cocina ni en la preparación de Panchagavya u otros remedios ayurvédicos. La mantequilla no proviene de la crema de leche, sino que se produce a partir de la crema de yogur. La leche se transforma en yogur gracias al tamarindo (Amlika), y es la crema de yogur que se bate para producir mantequilla que luego se cuece para obtener Ghee.
Tenga en cuenta que, para los humanos, el Ayurveda considera que la leche es un tipo de alimento que es indispensable durante toda la vida, contrariamente a una idea generalizada recientemente en Occidente. La leche y el yogur consumidos desde la infancia previenen el desarrollo de una enfermedad llamada Asthikishaya, que se traduce como “osteoporosis” en la vejez. El queso no es capaz de reemplazar estos dos alimentos para evitar Asthikshaya.
En agricultura, Panchagavya también se usa para purificar la tierra. Durante el festival nocturno de Shiva, Shivaratri, que tiene lugar en febrero o marzo, según el año, y que celebra tanto la boda de Dios con la Diosa Parvati como la danza cósmica de Shiva (Tandava), el símbolo de Dios, el Linga, está ungido con Panchagavya, lo que subraya el carácter sagrado de este purificador.
Desde la época del Veda, la medicina india utiliza minerales, metales y piedras preciosas para obtener resultados curativos. Ciertos metales son particularmente tóxicos, como el mercurio y el arsénico, que no pueden ser absorbidos por la sangre a través del intestino delgado. Existen varios métodos para que estos metales puedan ser absorbidos sin peligro, entre los que se encuentran Shodhana, purificación y Pachana, cocción. Gracias a Panchagavya, que constituye el principal método de purificación utilizado en Ayurveda, se mitiga la toxicidad de estos metales. Luego, estos metales se someten a una cocción intensa. Este proceso de purificación y cocción se repite muchas veces para hacer que los metales no sean tóxicos en absoluto y aumentar su eficacia contra las patologías en las que se emplean. El proceso de purificación y cocción repetidas se llama Amrutakarna, que significa “conversión en Amruta (el licor de la inmortalidad)”. La medicación obtenida de estos metales purificados se llama Daivi Chikitsa: “tratamiento divino”.
Traducido del inglés por Óscar Montero
Upadesha Sahasri (Mil enseñanzas) de Shankaracharya
William Altman – n ° 5
Traducido del francés por Geoffrey Finch
En 2016 Sri T.K. Sribhashyam me pidió que tradujera los versos del capítulo 19 de la Upadesha Sahasri (Mil enseñanzas) por Shankaracharya al francés y comentar los versos.
Las partes en cursiva corresponden a la versión en inglés: «A Thousand Teachings» de Swami Jagadananda. Ed. Sri Ramakrishna Math.
También hay una versión francesa de estos versos: «Les Mille Enseignements» traducido del inglés por Anasuya. Ed. Arfuyen.
Tras el fallecimiento de Sri T.K. Sribhashyam dejé de publicar este estudio, pero ahora estoy reanudando la publicación. Si está interesado en este estudio, encontrará las primeras 4 publicaciones en el boletín electrónico del n° 4 al n° 8.
Este estudio cuenta con el consejo y el apoyo de Sri T.K. Sribhashyam, sin el cual nunca habría visto la luz y a quien le estoy profundamente agradecido.
El capítulo 19 del tratado «Las mil enseñanzas» se titula: «Una conversación entre el Yo y la mente».
En el aforismo número 4 de este capítulo, Shankaracharya nos advierte contra esta mente, que está en la raíz de todas nuestras acciones, pensamientos, motivos, etc.
Al convertirse en la fuerza impulsora de nuestra existencia, esta mente transitoria que se apoya en elementos temporales nos dirige hacia una aprehensión falsa e ilusoria de lo real.
4 / El que es, por naturaleza, más allá de las seis ondas continuas (1) es, de acuerdo a la evidencia de los Shrutis (*), el Ser de todos nosotros y del universo. Esto es lo que sé también de otras fuentes de conocimiento. Por lo tanto, todos tus esfuerzos son en vano.
(1) Hambre y sed, sufrimiento e ignorancia, vejez y muerte del cuerpo.
(*) Shrutis: Son textos que emanan de una percepción, una inspiración directa, un conocimiento trascendente, una revelación divina, que nos fueron transmitidos por los Rishis (los grandes sabios).
En este verso, Shankaracharya nos dice que la única entidad más allá de las seis ondas incesantes de nuestra existencia es el Ser (el Alma). El alma individual (de todos nosotros) y el Alma universal (de todo el universo). Este conocimiento, que Shankaracharya obtiene tanto de las revelaciones divinas recibidas de los sabios de la antigüedad (los Rishis), como de los textos de la tradición filosófica india que son, entre otros: Los Vedas, los Upanishads, el Bhagavad Gita, los Brahma-Sutras, etc.
Estos textos confirman que el alma no conoce ni el nacimiento ni la muerte; no no nace, es eterna e inmutable, no está sujeta a nada, ni es afectada por ninguno de los elementos del mundo material.
Por el contrario, la mente sufre las seis ondas constantes de nuestra existencia: hambre y sed, (elementos indispensables de supervivencia de todo ser humano), sufrimiento e ignorancia (propios de la mente), y finalmente la vejez y la muerte del cuerpo, (que son las características de todo ser vivo).
¿Por qué confiar en los elementos fluctuantes y en las funciones de la mente (Manas, Ahamkara y Buddhi **) que están sujetos a los caprichos de su condición temporal para gobernar nuestra existencia y que, por lo tanto, necesariamente nos hacen sufrir las consecuencias de estas fluctuaciones? Las consecuencias de una acción, de un pensamiento, etc., reflejan las motivaciones que las crearon.
(**) Manas, Ahamkara y Buddhi: en la filosofía india son las 3 funciones internas de la mente que son distintas del alma porque están sujetas a los elementos del mundo material.
– Manas, designa el espíritu.
– Ahamkara, se relaciona con el significado de «yo», el ego.
– Buddhi, se define a sí mismo como el intelecto, vinculado a la reflexión, la discriminación.
Shankaracharya nos dice que los esfuerzos de la mente son en vano, porque estos esfuerzos nos impiden conectarnos con nuestra alma. Sólo una mente en el servicio del alma nos puede dar acceso a nuestra naturaleza esencial y fundamental.
El alma está más allá de todas las contingencias, más allá de todos los cambios impuestos por la mente, el cuerpo y las circunstancias externas. Si el alma se convierte en el motor de nuestra existencia, las consecuencias de nuestras acciones y pensamientos se convierten en el reflejo de nuestra alma. Entonces dejamos de sufrir las consecuencias de nuestras acciones, cuyos orígenes hemos perdido junto con las motivaciones que los provocaron.
Traducido del inglés por Óscar Montero
Os deseamos a todos un maravilloso Año Nuevo de Paz, Felicidad y Buena Salud.
Hubo una persona que fue a visitar a un Mahatma (gran Santo), «Señor, yo quiero paz», Mahatma no respondió. «Señor, no me está escuchando, soy muy miserable, quiero Paz». De nuevo el Mahatma se mantuvo en silencio. Ahora el hombre se disgustó. «Señor, en realidad no me está ayudando.» ¿Qué? «.» Quiero paz, por favor «. Entonces el Mahatma dijo:» Todo lo que me haya preguntado, dígalo lentamente de nuevo. Soy duro de oído y lento para escuchar «. Entonces dijo:» Señor, quiero paz «. Entonces el Mahatma dijo:» Quita «yo» y «quiero», ¿qué queda?
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